El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Querétaro, Braulio Guerra Urbiola, aseguró que la democracia no puede ser un laboratorio de experimentos, al referirse a la reforma judicial que plantea la elección de jueces y magistrados por voto popular.
Señaló que más allá del proceso electoral, lo importante será garantizar que quienes lleguen a los cargos realmente respondan a la demanda de justicia, una deuda histórica con la ciudadanía.
Guerra subrayó que se necesitan más recursos y tecnología para fortalecer al Poder Judicial. Recordó que, según la ONU, debería haber 18 jueces por cada 100 mil habitantes, pero en Querétaro apenas hay 3.8.
Advirtió que la sobrecarga de trabajo genera estrés entre los funcionarios y afecta a los ciudadanos que exigen justicia pronta y expedita.

